ZANOTTI, Melina | Clase 2 (Bitácora)
No estuve presente en esta clase, pero basándome en lo que me comentaron mis compañeros, pude hacerme una idea de cómo se desarrolló. Al parecer, la dinámica de la clase comenzó con una actividad que consistió en armar grupos, los cuales se mantendrán a lo largo de toda la cursada. Fue una forma interactiva de romper el hielo y fomentar la colaboración entre compañeros que quizás no se conocían previamente. Según lo que me contaron, esta actividad fue útil para romper el hielo y dar lugar a lo que sería un proceso de trabajo colaborativo.
En la primera clase, los profesores propusieron una actividad que me pareció
un poco incómoda. Nos pidieron que nos pusiéramos en parejas, pero de manera
totalmente aleatoria y con alguien que no conocieras previamente, lo que generó
cierta incomodidad inicial. Hacer suposiciones de la otra persona para la
actividad requerida no fue fácil al principio, porque conocer a alguien a
través de suposiciones puede llevar a ciertos prejuicios o estereotipos. Sin
embargo, fue una experiencia interesante ya que nos obligó a salir de nuestra
zona de confort y a conocernos un poco más.
**Descripción innecesaria de lo sucedido en clase. Podría relacionarse con lo visto en la clase acerca de modelos sociales, ya que las suposciones que mencioné previamente las había hecho basandome en características "tipo". Tal como en dicha clase, existen modelos que se nos imponen en la sociedad y siendo más específicos, dentro de FADU. En la primera clase experimenté como los modelos limitan el conocimiento profundo del otro, limitándonos a estereotipos que nunca logran englobar completamente a una persona**
Una vez finalizada esta primera etapa, los grupos que habíamos formado se
reorganizaron a partir de las frases que tuvimos que escribir durante la clase
anterior. Esto permitió que nos mezcláramos con otras parejas, creando grupos
aún más diversos. Lo que más me llamó la atención de este ejercicio fue la
oportunidad de compartir o y diferir en opiniones con personas que estudian
distintas disciplinas dentro del diseño. Fue interesante ver cómo cada uno
tiene una perspectiva distinta sobre su propio proceso creativo y su paso por
la facultad. Comprender esos otros puntos de vista me ayudó a reflexionar sobre
mi propia manera de enfrentar los desafíos del diseño.
**Esto me hace pensar en la clase número 11, en como el intercambio de ideas siempre estuvo presente en la materia pero en esa clase se hizo aún más incapié en el mismo. Como se habló, el diseño hay que analizarlo en sociedad, obtener las distintas perspectivas de otras disciplinas relacionadas aporta a la visión de uno mismo y cómo luego uno enfrenta o analiza problemáticas que se le presenten, teniendo en cuenta al diseño como un objeto de estudio y no como un hecho aislado donde unicamente /yo/ con mi diseño estoy participando. En esta segunda clase fue el primer encuentro dado en la materia entre personas estudiando distintas áreas del diseño, lo que permitió ampliar mi entendimiento sobre la disciplina en un primer nivel**
A pesar de que no fui parte del proceso en el momento, cuando escuché sobre
la actividad y vi el resultado, me gustó el grupo en el que quedé asignado.
Sentí que todos los integrantes son personas comprometidas, que participan y
aportan ideas valiosas a los trabajos en clase. Esto hace que las tareas
grupales sean más llevaderas y entretenidas.
La tarea que se nos pidió realizar durante esta clase consistía en plasmar
lo que denominaron un “monumento al diseño”. Para ello, teníamos que partir de
una frase con la que lográramos ponernos de acuerdo todos los miembros del
grupo. Después de algunas propuestas y deliberaciones, la frase que elegimos
fue: “El monumento del diseño es la síntesis perfecta entre idea y creatividad,
una obra que captura la sensación única de un proyecto visionario convertido en
arte tangible”. Me pareció muy acertada, ya que capturaba la esencia de lo que
es el diseño para nosotros: una combinación de ideas innovadoras y la
creatividad necesaria para convertirlas en realidad.
Una vez que tuvimos la frase, la siguiente etapa fue traducirla en algo
gráfico. El grupo decidió asociar la frase con un objeto que pudiera simbolizar
tanto la idea como la creatividad, y la elección fue un foco. La razón detrás
de esta elección fue que el foco representa una luz, una metáfora de las ideas,
mientras que el caos que a menudo se ve dentro del mismo representa la
creatividad en su estado más puro y desordenado.
El resultado final fue bastante abstracto, pero a la vez muy representativo
de la frase que habíamos elegido. Se personificó el foco como si fuera una
persona y la explosión de colores en el interior del foco reflejando la creatividad, mientras que la luz encendida
simbolizaba el surgimiento de ideas. Creo que fue una buena unión de conceptos,
y me pareció una forma efectiva de transmitir gráficamente lo que nuestra frase
quería comunicar. Aunque no pude estar presente, siento que se logró lo pedido
y el resultado fue satisfactorio.
Nota: N
ResponderEliminarRelato descriptivo con buenas intervenciones para reflexionar. Por momentos puede parecer repetirse