SAENZ COLMEGNA, Conrado| Clase 1 (Texto QUIEN ES YO)
¿Quién
es “yo”?
Es una
pregunta compleja. Si la pregunta fuese el típico “Quien soy yo” sería bastante
más sencillo, en lugar de una simple indagación sobre la identidad, esta
pregunta invita a una exploración más matizada y filosófica del "yo".
En la filosofía clásica, la identidad del "yo" se aborda a través de
nociones fundamentales como el "ser" y la conciencia.
Sócrates,
con su famosa máxima "Conócete a ti mismo", plantea la importancia de
introspección para descubrir la esencia del ser interior. Para Sócrates, el
"yo" no es simplemente un conjunto de características externas, sino
una entidad que debe ser comprendida a nivel profundo y esencial. Este enfoque
impulsa a las personas a examinar sus propias vidas y motivaciones para
alcanzar una mayor autocomprensión y autenticidad.
Platón,
influenciado por Sócrates, desarrolla una visión más abstracta en su teoría de
las Ideas. Según Platón, el "yo" es una entidad inmutable y eterna,
distinta del mundo cambiante que percibimos a través de nuestros sentidos. En
esta visión, el verdadero "yo" es el alma, una realidad inmaterial
que busca el conocimiento verdadero. Esta perspectiva sugiere que la identidad
del "yo" trasciende las experiencias y transformaciones terrenales,
buscando una conexión con verdades eternas e inmutables.
Aristóteles,
en contraste, ofrece una visión más terrenal del "yo". Argumenta que
el "yo" se define por sus acciones y virtudes. Según Aristóteles,
somos el resultado de nuestras elecciones y comportamientos, y nuestra
identidad se construye a través de nuestras acciones y hábitos. En este
sentido, el "yo" es un proceso dinámico que se forma y se redefine
continuamente a través de nuestras decisiones éticas y prácticas diarias.
En la
filosofía moderna, Descartes ofrece una perspectiva radical con su famoso
cogito ergo sum, "pienso, luego existo". Para Descartes, la
existencia del "yo" se basa en la capacidad de pensar y dudar. Este
enfoque destaca la conciencia y la auto-reflexión como la base para la
construcción del conocimiento y la identidad. El "yo" se define a
través de la capacidad de tener pensamientos y dudas, estableciendo un punto de
partida fundamental para la exploración filosófica y científica del ser. Sin
embargo, Descartes también reconoce la dificultad de comprender la identidad en
un mundo lleno de dudas y engaños, lo que añade una capa adicional de
complejidad a la cuestión de la identidad personal.
Pero
entonces, fuera de las múltiples interpretaciones filosóficas, ¿Quién es “yo”?
Bueno, vale la pena intentar responder de alguna manera que resulte mas o menos
satisfactoria, a juicio del lector. Haber repasado las varias interpretaciones
que tuvieron los distintos autores de filosofía no es en vano, ya que en este
caso ayudan a acomodar las ideas que uno tiene preconcebidas adentro suyo y le
permiten formar un razonamiento.
Personalmente,
no me encuentro en desacuerdo con ninguna de esas interpretaciones, en mi
opinión, cada una de ellas esconde algo de lo que yo considero verdadero. La auto-examinación
socrática es bastante compleja para llevar a cabo, y aun mas para generar
conclusiones, ya que uno debe tener un gran nivel de abstracción para
realizarlo satisfactoriamente. Platón y Aristóteles, tienen diferencias, pero
ambos coinciden en la existencia de un mundo terrenal, y que el yo se
desenvuelve en este mundo (Si bien en Platón existe el mundo de las ideas,
donde esta el alma, esta alma habita un cuerpo en el mundo terrenal), y
Descartes posteriormente recupera en cierto sentido ideas similares, donde el
pensar es un elemento fundamental para generar el “yo”.
Nuevamente,
lo que yo creo como verdadero personalmente es una especie de combinación de
algunas ideas de las anteriores. No es por compararme con esos autores, por
supuesto, solamente es una anotación sobre una reflexión que me fue encargada.
Yo creo que el “yo” es la identidad propia de uno mismo, el alma, si así se
quiere. Esta alma nos da carácter a cada uno de nosotros, los seres vivos, y es
lo que termina definiendo y forjando nuestras personalidades y características
fundamentales. Si bien creo en la predisposición de las personas a sentirse de
maneras distintas por su química cerebral, hay un trabajo emocional que se va
desarrollando a lo largo del crecimiento de la persona que termina definiendo
de alguna manera como se reacciona ante las acciones externas, suprimiendo,
acentuando o incluso eliminando las emociones que impactan como primera
sensación. En ese sentido, se combinan algunas particularidades aristotélicas y
decartianas. En mi opinión, esto se resume de buena manera en la frase “Somos
lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros” de Sartre, agregándole la
particularidad de que ya desde el momento en el que nacemos, existe algo que
funciona como plano para nuestro comportamiento (que luego puede ser respetado
de manera estricta o no), ese plano, que se va modificando a medida que
experimentamos la vida, es lo que considero que es el yo.
Frases
del universo FADU:
1. No
llego, me falta un montón para la entrega.
2. Tengo
mucho sueño, anoche no dormí casi nada.
3. Tengo
mas o menos una o dos horas hasta mi casa.
4. ¿En
qué aula era la teórica?
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