YEBRIN, Tania | Clase 1 (Texto QUIÉN ES YO)
¿Quién ES yo?
La construcción quienes somos nace desde preguntas como: “¿Quién sos?”, “¿Cómo sos?”, “¿Qué te gusta hacer?”, “¿Cuáles son tus cosas favoritas?”. Armamos lo que somos en base a lo que encontramos en nuestra vida, gustos y disgustos, experiencias y sueños. Desde el momento que tenemos conciencia de una personalidad y empezamos a desarrollarla y a deformarla con nuestros atributos, es lo que terminará evolucionando al “yo” que destaca de los “otros”.
Considero que el “yo” de una persona es una sumatoria de muchas cosas, no quién eso, sino qué lo conforma, lo que elige, lo que lo hace un uno mismo. Es la educación y la cultura, el coincidir en un idioma, un espacio, un lugar y pertenencia. Hay una elección también de quién queremos ser y cómo queremos ser. Uno se adueña a lo que se siente cómodo e identificado por una coincidencia en algún valor propio.
Lo mismo entra en juego a la hora de conformar un entorno, y no hablando de un espacio específicamente. La identidad, el yo, se riega y cuida con el paso del tiempo, su contexto siendo como un fertilizante para que siga creciendo. Acá entra mucho el juego de lo que es otro; la familia, los amigos, las relaciones, los contactos. Elegimos estas personas en nuestra vida de una manera en donde jugamos constantemente un juego de aciertos y errores, el encontrarte con alguien que piensa igual a uno o muy distinto. De la misma manera que elegimos, también alejamos, medimos y analizamos. Este contexto social es un pilar muy fuerte a la hora de la construcción de lo que somos y de nuestro día a día.
(Esta parte de compartir influencias y motivaciones
personales se puede relacionar con las discusiones sobre referentes en la clase
4, donde se destacó la importancia de las personas y objetos que nos inspiran
en nuestra trayectoria. Somos lo que somos por lo que nos rodea, lo que nos
inspira, lo que se vuelve un punto referente)
Somos una mezcla del afuera y del adentro, de elecciones que vienen configuradas en nuestra mente y que se van ajustado en base a sucesos, encuentros, emociones y sorpresas. Nos convertimos en lo que vivimos, en lo que nos atraviesa y mueve. El “que es yo” no son solo atributos que nos damos a la hora de elegir un color, de elegir una comida favorita. Somos el cómo caminamos cuando estamos cansados o felices, somos la manera en la cual queremos y elegimos que nos quieran. Somos lo que nos conforma. (Lo que pone en juego al objeto. No necesariamente el actor es una misma persona, sino también son estos grupos de cosas, momentos, personas, detalles; todo lo que ponga en juego la comprensión del objeto estudiado..)
El “¿quién soy yo?” se responde siempre de una manera tan ambigua. Contestamos las preguntas de manual donde en realidad no respondemos con la profundidad para que alguien más de verdad nos conozca. Por eso mismo, la pregunta de “¿qué es yo?” va más allá de la típica lista de pregunta y nos encontramos con un análisis de lo que somos nosotros, lo que elegimos y lo que nos mueve como personas. Personalmente, considero que somos un juego de ida y vuelta constante entre la sociedad, la educación, la cultura, el entretenimiento; todas pequeñas piezas que forman parte de nuestro tablero que, en realidad, nunca se termina de llenar. No en lo que sigamos viviendo y mutando en nuestro círculo. (Esto se relaciona con el debate en clase 5 sobre la creación de un personaje y cómo diferentes aportes pueden generar algo inesperado y creativo, demostrando que la diversidad en el pensamiento es esencial para uno mismo y el proceso de diseño.)
Pero la
ecuación completa, con sumas, restas, multiplicaciones, y con todas las reglas
de la matemática; es lo que en realidad somos nosotros. Lo que es el yo.
(Mis compañeros encontraron esta bitácora como la más reflexiva de todas, donde hago muchas preguntas que contesto desde una reflexión abstracta y profunda. No sólo fue la primera bitácora que escribí, sino que el título ya en sí me había causado interés en el momento que lo dijeron. No era una pregunta de “¿quién soy yo?”, donde uno contestaría —como dicho en la bitácora— con lo justo y esencial. Era todo un análisis de la pregunta en base a lo que habíamos visto en esa primera novedosa clase.
Ahora seguramente agregaría muchas más cosas; las
formas de pensar, la importancia del otro, los razonamientos, los modelos y
referentes. Son cosas que redacté de una manera mucho más simple y sin el
análisis de las clases siguientes, pero me encontré con esos parentescos al
releerlo y darme cuenta de que estaban ahí. En mi subconsciente. O
probablemente parte de la materia de Comunicación en la cual también estudiamos
el método de la percepción desde un lado más teórico.)
NIVELACIÓN: N+
Comentarios
Publicar un comentario