MARTIN, Heidy Vanesa| Clase 5 (Bitácora)

 CLASE 5:

Reflexionando sobre el concepto de "modelo" en el contexto de la FADU, me doy cuenta de cuán profundamente estos modelos impactan nuestra vida académica y nuestra identidad. Al principio, puede parecer un concepto abstracto, pero a medida que profundizamos, se revela que los modelos son más que simples representaciones: son estructuras que moldean nuestro comportamiento y nuestras interacciones, con otros como con nosotros mismos.

Uno de los aspectos que me parecen importantes, ha sido entender cómo los modelos influyen en nuestra percepción del entorno. A menudo, aceptamos ciertos estereotipos y dinámicas sin cuestionarlos. Me he dado cuenta de que estos modelos se han vuelto tan familiares que a veces no nos percatamos de su presencia. Esto genera que percibamos a nuestros compañeros de manera similar, incluso sin conocer sus historias personales. Esta aceptación sin cuestionar también va de la mano de los referentes, ya que adoptamos ciertas perspectivas y formas de pensar que refuerzan visiones limitadas. La combinación de modelos sociales y referentes puede limitar la expresión personal y la autenticidad. Nos podemos sentir  obligados a imitar comportamientos o estilos que no resuenan con nuestra verdadera identidad.

En nuestra discusión, también emergió el tema de la contribución individual a los modelos colectivos. La idea de que una persona puede influir en un modelo, pero no necesariamente personificarlo por completo, me llevó a pensar en mi propio papel dentro de la comunidad de la FADU. ¿Estoy contribuyendo a una cultura de apertura y diversidad, o simplemente perpetuando lo que se espera de mí? Tal vez, al cuestionar y desafiar expectativas, pueda empezar a crear una pequeña ruptura, permitiendo que nuevas formas de pensar y ser se filtren dentro de este espacio. Sin embargo, también me pregunto: ¿Cómo hacer visible esa ruptura sin sentir que estoy poniendo en peligro mi lugar en la comunidad? ¿Cómo puedo desafiar los modelos establecidos sin sentir que estoy siendo excluida o señalada por ir contra la corriente?¿Es posible ser un agente de cambio sin ser percibida como una amenaza o alguien “fuera de lugar”? Esta introspección es importante, ya que me empuja a ser más consciente de cómo mis comportamientos afectan no solo mi desarrollo personal, sino también la percepción de los demás. 

Además, la discusión sobre si los modelos deben ser reconocidos solo por quienes están dentro de la FADU o si también deben incluir percepciones externas me llevó a cuestionar cómo se construyen y perciben estos modelos en el ámbito social más amplio. La forma en que los estudiantes de la FADU son vistos desde fuera puede influir en nuestras propias identidades y en cómo nos relacionamos entre nosotros, cuando personas ajenas a la FADU tienen opiniones o prejuicios sobre nuestra comunidad, esas percepciones pueden influir en nuestra autoimagen. ¿Qué piensan los demás sobre nosotros como estudiantes de diseño? Las comparaciones con otras instituciones o disciplinas pueden crear una imagen que, aunque a veces sea positiva, puede ser superficial o simplificada. Lo mismo que pasa con una mirada externa a la Fadu, pasa con miradas externas a cada carrera, el estereotipo prevaleció en el momento de asignar una carrera al modelo, y visto desde afuera, encasillamos y nuestra mirada se vio sesgada en esta construcción.  ¿Por qué parece que en muchos casos, los modelos que seguimos en la FADU están tan estandarizados y alineados con una visión uniforme?¿Hasta qué punto el sistema académico, con sus valores y estereotipos, nos condiciona a encajar en moldes predeterminados, y qué sucede con aquellos que no se ajustan a estos moldes? ¿Es posible permanecer fiel a nuestra identidad y nuestras pasiones si sentimos que la cultura académica nos obliga a adaptarnos a normas que no necesariamente resuenan con nosotros? Además, ¿hasta qué punto los referentes que elegimos, que a menudo están ligados a lo que se espera de nosotros dentro de la carrera, nos están condicionando de una manera tan sutil que ni siquiera somos conscientes de ello? Si constantemente buscamos validación dentro de un sistema que favorece ciertos tipos de trabajo y ciertos estilos, ¿Cómo podemos realmente innovar?

En el momento del desfile, donde observé que, al representar a cierto tipo de personas o grupos, se repetía en diferentes grupos. Esta coincidencia no solo valida la existencia de ciertos modelos, sino que también sugiere que estamos inmersos en una cultura compartida que nos define. Esta cultura académica nos une, pero también puede limitarnos si no somos críticos con los modelos que seguimos. Me hace reflexionar sobre la importancia de desafiar y cuestionar estas convenciones, para poder forjar identidades más auténticas y diversas. ¿Cómo podemos identificar cuando hay un modelo?, en este caso se pudo ver por la actividad realizada, pero ¿Cómo se puede llevar esta visibilización fuera del aula?

He llegado a la conclusión de que, aunque los modelos son herramientas valiosas que estructuran nuestro aprendizaje y nuestras interacciones, también pueden convertirse en limitaciones si los aceptamos sin cuestionar. Es fundamental realizar una autocrítica constante para reflexionar sobre estas construcciones. Al hacerlo, podemos identificar lo que realmente aporta valor y resignificar lo que es negativo.

Esto me lleva a reflexionar sobre la naturaleza dinámica de los modelos. No son estructuras fijas; evolucionan con nuestras experiencias y contextos. Cada interacción, cada crítica, y cada nuevo enfoque que introducimos puede transformar un modelo preexistente. Esta flexibilidad nos permite adaptarlos a las necesidades cambiantes de nuestra comunidad, enriqueciendo nuestro entorno académico. Al ver los modelos como dinámicos, fomentamos un espacio donde la innovación y la diversidad de pensamientos son bienvenidos. Además, al combinar modelos con referentes, se abre la puerta al cuestionamiento de estereotipos y normas establecidas. En mi propia experiencia, al buscar referentes, he descubierto una variedad de influencias que complementan y enriquecen mis diseños, en lugar de quedarme en las mismas ideas de siempre, o repetir lo que se venia haciendo. A su vez, esto ha alimentado mi estilo y voz propia, dándome cuenta que hay ciertos estilos e ideas que resuenan mas conmigo que otras.



DEVOLUCIÓN: N+

-Potenciar los conceptos tratados en la materia para intensificar el valor de las conclusiones y cuestionamientos.







 

Comentarios

Entradas populares de este blog

AURICH, Daniela Denise | Clase 2 (Bitácora)

GRUPO 5 | Clase 2

TOSCANO, Leandro | Reflexión final