ZANOTTI, Melina | Clase 3 (Bitácora)
Cuando empezó la clase y llegó el momento de compartir las frases sobre FADU que habíamos preparado previamente, me di cuenta que las frases que yo había escrito eran muy impersonales. Al leerlas y compararlas con las de mis compañeras, noté que aunque claramente estaban basadas en hechos con los que estoy de acuerdo y que reflejan la realidad de la facultad, se sentían más como frases genéricas. No lograban capturar del todo la experiencia cotidiana, esa que vivimos día a día en la facultad. Por el contrario, algunas de mis compañeras habían optado por un enfoque más personal, utilizando palabras que escuchan o dicen dentro de FADU, algo que aportaba una sensación mucho más cercana y auténtica a sus frases. Esto me llamó la atención y me hizo reflexionar sobre cómo en este tipo de ejercicios es posible enfocarse desde diferentes perspectivas, y cómo ese enfoque más cotidiano puede resultar mucho más interesante y representativo de la realidad de cada uno. Al comparar mis frases con las de los demás, no puedo decir que las mías no fueran válidas. Sin embargo, sí me lamenté un poco por no haberme dado cuenta antes de que podía haber llevado el ejercicio por un camino más casual, más cercano a mi día a día en la facultad. Cada uno tiene su enfoque y creo que esto aporta a la actividad, aunque me gustaría soltarme más en mi modo de expresarme.
Para seleccionar las 10 frases finales con las que íbamos a trabajar, decidimos empezar a decir frases entre todos ahí mismo en el momento, entonces es que las ideas comenzaron a fluir de manera más natural. Junto con mis compañeros, y más específicamente, rodeada de personas que atraviesan experiencias similares en el mismo espacio académico, me di cuenta de lo mucho más fácil que resultaba aportar frases nuevas. Era como si el simple hecho de estar rodeada de personas que entienden lo que significa estudiar en esta facultad me ayudara a desbloquear ideas y a expresarlas con mayor fluidez. La dinámica del grupo hizo que todo el proceso fuera mucho más didáctico y colaborativo.
Además, se generó un divertido intercambio entre nosotros al momento de discutir
las frases. Pude notar que a pesar de estar en carreras distintas, muchos de
nosotros compartimos experiencias similares. Incluso en esas diferencias, hubo
momentos en los que logré descubrir puntos de vista distintos que me hicieron reflexionar.
Es interesante como en un espacio como este, se pueden encontrar coincidencias
y diferencias que nos hacen ver las cosas desde ángulos que quizás no habíamos
considerado antes.
**Todos somos influenciados por este espacio en común que frecuentamos, y caemos dentro de sus modelos, tanto que nos fue sencillo identificarnos 6 personas con las mismas frases. ¿Cómo me afecta esto personalmente? No puedo calificar si está bien o mal que todos nos sintamos de la misma forma o hayamos resaltado las mismas situaciones memorables, claramente la facultad tiene un impacto muy grande en cada uno de nosotros pero me empecé a cuestionar sobre si acaso, ¿Qué impacto tendrá esta pérdida de individualismo de la experiencia? Por un momento sentí que todos habíamos vivido lo mismo exactamente.**
A medida que avanzábamos en la discusión y comenzábamos a profundizar en el
contexto de cada frase, hablando sobre los sentimientos y emociones que nos
generaban, la conversación se tornó aún más interesante. En muchos casos, se
sentía como si estuviéramos intentando comprender las experiencias de los
demás, como si tratáramos de ponernos en el lugar del otro y ver las cosas
desde su perspectiva. Esto a su vez, nos llevó a reflexionar sobre lo que
significaría una frase en un contexto específico o dicha de una forma particular.
Era casi como un ejercicio de empatía, un intento por entender no solo las
palabras, sino también el trasfondo emocional que las acompañaba.
Un detalle que me pareció curioso fue notar cómo la mayoría de los
sentimientos y frases que discutimos tenían connotaciones negativas. Muchas de
las frases que surgieron se sentían como una especie de "juicio de
valor" hacia nosotros mismos o hacia los trabajos que presentamos. Esto se
debía en gran medida a que al crear las frases, todos asumimos que el sujeto
que las decía era un profesor. Esto generaba una carga emocional más fuerte, ya
que muchas de las frases estaban asociadas a situaciones de evaluación, crítica
o corrección, lo que inevitablemente trae ansiedad o estrés. Sin embargo, también
creo que este enfoque refleja una realidad que todos hemos vivido en mayor o
menor medida dentro de la facultad, donde el juicio y la evaluación constante
son parte del proceso.
**Al vernos tan influenciados por nuestro contexto y quienes lo conforman, me pregunto ¿Qué nos llevó a todos a tomarnos estas críticas como negativas, o qué hizo que estás destaquen tanto por sobre las demás? Tal vez tenga más relación con cómo percibimos las cosas que suceden a nuestro alrededor, como no dejamos que los pensamientos fluctúen y nos quedamos analizando uno infinias veces debido a alguna inseguridad propia, o algo que nos dificulta soltarlo. También, tanto como algunas frases de compañeros se han quedado conmigo por ciertos motivos, me pregunto si yo cumplí el rol de actor significante en etapas de diseño de algún compañero.**
Nota: SN
ResponderEliminarHubo una relación entre lo sucedido en clase y reflexiones personales. A medida que avanza el texto, hay más interpelación, donde va más allá de lo que trata la clase, dandole una mirada propia.
Algo que puede sumar al texto que volcar preguntas, muchas pueden ser respondidas y otras pueden quedar abiertas.