ZANOTTI, Melina | Clase 6 (Bitácora)

    Todos estamos sujetos a los modelos existentes, y esto es especialmente relevante cuando nos ponemos en el rol que cumplimos como diseñadores. En nuestro día a día, distintos modelos de pensamiento nos atraviesan y guían en el proceso de diseñar, a menudo sin que seamos plenamente conscientes de ello. La reflexión sobre estos modelos resulta esencial, ya que no solo nos permite entendernos mejor a nosotros mismos, sino también comprender mejor nuestro proceso creativo y profesional. Al hacerlo, podemos ser aún más conscientes del lugar que ocupamos en el mundo y del impacto que nuestras decisiones y creaciones tienen en la realidad.

    La división que se presentó en la clase mencionaba únicamente ocho entre muchas posibles y, aunque es arbitraria, resulta útil para hacer un análisis personal. Al reflexionar sobre estos modos, me pregunté: ¿Cuál de estos modelos predomina en mi trabajo como diseñadora? Me di cuenta de que mi manera de abordar los proyectos de diseño varía considerablemente según las circunstancias en las que me encuentre. Si bien tengo la impresión de que ciertos modos de pensar, como el abstracto y el místico, predominan con mayor frecuencia, también reconozco que en algunos momentos específicos mi pensamiento se vuelve más técnico y concreto.

    Al analizar los distintos modos de pensamiento, me di cuenta de que existe una relación entre la forma en que pienso un proyecto y su contenido. La naturaleza del proyecto que estoy diseñando parece condicionar la manera en que lo abordo. Un ejemplo bastante claro de esto ocurrió cuando tuve que realizar un trabajo de diseño en relación con un álbum de música para una materia. En este caso, noté cómo mi pensamiento musical se sobreponía a cualquier otro. Estar inmersa constantemente en la música del álbum, escuchándolo repetidamente, hizo que mi mente se concentrara en las letras, los patrones rítmicos, las melodías y otros elementos sonoros. Estos aspectos musicales no solo influenciaron mi experiencia mientras escuchaba el álbum, sino que también afectaron profundamente mi enfoque al trasladar estas ideas al diseño de una página web relacionada con el álbum.

**El tipo de trabajo determina nuestra forma de pensar y encararlo, no significa que necesariamente /esa/ forma sea la que prima en nosotros o nuestra preferida a la hora de diseñar, simplemente nos adaptamos a las circunstancias.**

    En un momento de la clase, los profesores se acercaron a revisar el trabajo en grupo y mencionaron algo relacionado con tres estados de pensamiento: vigilia, sueño y ensueño. Personalmente, me sentí bastante identificada con el estado de ensueño, ya que a menudo es en estos momentos personales e introspectivos, que surgen algunas de mis ideas más creativas. El mismo profesor comentó que este estado es donde nacen nuestras ideas más íntimas, cuando estamos a medio camino entre estar presentes y ausentes. Reflexionando sobre esto, me doy cuenta de que muchos de mis conceptos y propuestas surgen precisamente en esos momentos, como cuando estoy a punto de dormir, en la ducha o en una caminata tranquila. Esto refuerza mi percepción de que el pensamiento abstracto es uno de los más predominantes en mi forma de diseñar. 

**¿Estamos limitandonos al intentar conocernos mejor? Esta necesidad de categorizar nuestra forma de pensar o de abarcar proyectos puede ayudarnos a conocernos como diseñadores, como explotar mejor nuestras técnicas de desarrollo y herramientas. Pero también nos reduce a una selección de formas de trabajo, que las encuentro un tanto limitantes. ¿Por qué categorizar mi forma de trabajo y no simplemente buscar adaptarme a la situación propuesta de la mejor forma que considere posible?**

    Después de realizar este análisis personal, me he puesto a pensar en sí debería esforzarme por incorporar de manera más consciente aquellos modos de pensamiento que suelo dejar de lado. Por un lado, podría enfocarme en perfeccionar y profundizar aún más los modos con los que me siento más cómoda, como el abstracto o místico, pero también me pregunto si no sería más útil y satisfactorio abrirme a otros enfoques. Considero que podría ser más beneficioso explorar formas de pensar más técnicas y concretas, ya que me proporcionarían un abanico más amplio de herramientas y posibilidades para futuros proyectos. Aunque como mencioné previamente, no se trata de una decisión consciente. De ahora en adelante, voy a intentar tener esto más presente en mi proceso de trabajo para desenvolverme de manera más completa y eficaz.

**No debería forzar el tipo de manera en la que diseño, creo que nuestro contexto y estimulos externos nos influencian en el tiempo y espacio específico donde esta ocurriendo dicho proceso, y es entonces donde actuaré como naturalmente crea que es la mejor forma de encarar la situación, teniendo en cuenta todos los intermediarios.**

Comentarios

  1. Nota: N+
    Relación de lo visto en clase con situaciones personales, experiencias dentro de la carrera

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

AURICH, Daniela Denise | Clase 2 (Bitácora)

GRUPO 5 | Clase 2

TOSCANO, Leandro | Reflexión final